ALGUNOS MALENTENDIDOS SOBRE ISRAEL
THE NEWS
Agosto 22, 2008
Justin Podur
Tras una de las conferencias públicas que ofrecí en Islamabad a principios de este mes en el Instituto Internacional Iqbal para la Investigación y el Diálogo, donde yo y el profesor Robert Jensen de la universidad de Texas discutimos las 'crisis del imperio' en lo económico, ecológico y cultural, uno de los miembros de la audiencia vino a mí y me dijo: "Al final el conflicto es entre Musulmanes y Judíos". En otro panel donde participábamos, acerca de Globalización y Democracia, el senador conservador Mushaid Hussein dijo que "la imparcialidad de EEUU se termina con Israel." Y en una conferencia diferente, un espectador preguntó ¿por qué los EEUU, campeones de la paz, apoyan la violencia de Israel en contra de los Palestinos?
Todas estas declaraciones revelan un serio -y peligroso- malentendido acerca de las verdaderas relaciones entre los EEUU e Israel.
Primero, la noción de un conflicto Musulmán-Judío es históricamente inexacta: las relaciones entre ambos, y con los Cristianos, fueron siempre muchísimo más complejas pues incluían cooperación, comercio, mutuo entendimiento así como lucha, cruzadas e inquisiciones. Las fronteras se fueron endureciendo durante los últimos siglos, debido al colonialismo/imperialismo y a las reacciones en su contra.
Segundo, los EEUU no son campeones de la paz ni resultan imparciales en ningún asunto -Israel no siendo una excepción en este sentido. Para tomar algunos ejemplos donde las víctimas son del mundo no-Musulmán: Los EEUU destruyeron Vietnam, matando 2/4 millones de sus habitantes. Los EEUU patrocinaron las genocidas masacres Indonesias en Timor Oriental. Los EEUU dirigieron la devastación total de los países Centroamericanos en los 1980s. Los EEUU no fueron imparciales con Nicaragüa cuando ignoraron el fallo de la Corte Internacional -no fueron imparciales con Venezuela o Cuba o Haití: ellos apoyan a violentos reaccionarios y castas privilegiadas en todos esto lugares. No hay pues dilema respecto de dónde termina la imparcialiadad de EEUU, porque, para empezar, ella no comienza en punto alguno.
Pero el más grave problema con tales malentendidos no es su inexactitud, sino las implicaciones estratégicas de los mismos. Detrás de las declaraciones de mis espectadores yace la idea de que la política externa de los EEUU está orquestada por un lobby pro-Israel. Es cierto que Israel tiene una infraestructura bien organizada, bien financiada, para el lobby con el Congreso y para construir un respaldo popular hacia Israel tanto en los medios como en las universidades. Pero el problema principal es la incapacidad de los países Musulmanes para empatar esta infraestructura. ¿Por qué no pueden ellos hacer lo mismo? Los países Musulmanes tienen inmenso dinero. ¿Les faltará meramente la capacidad organizativa y el talento para las comunicaciones?
De hecho, el lobby es sólo una parte de la historia y es su éxito lo que debe analizarse. Decir que los EEUU apoyan a Israel debido al lobby es dar por sentada la cuestión. Además, la idea de que la política exterior de EEUU está dirigida por un pequeño grupo de Judíos es básicamente una fantasía anti-Semita, al nivel de la Europa medieval de la Inquisición pero no de gente digna y seria.
Las razones por las que de hecho los EEUU apoyan a Israel son mucho más profundas. Para comenzar, existe una total integración económica, militar y de inteligencia entre ambos países. La industria armamentista es un componente clave en la producción nacional de los dos -y sus industrias son una sola. Los tratados de libre comercio existen entre los aliados de EEUU (Canadá, Australia, etc) e Israel.
A continuación, Israel es un 'recurso estratégico' de unas maneras en que otros países de la región no pueden serlo. Los EEUU han ejercido control mediante el patrocinio de dictaduras militares, pero estas siempre están a punto de ser derribadas por revueltas como ocurrió en Irán (1979) y podría ocurrir en Arabia Saudita y Egipto. Cuando los EEUU tratan de ejercer dominio promoviendo la democracia, por otro lado, los resultados pueden no ser de su gusto, como ocurrió en Palestina y podría ocurrir en Irak.
Y para rematar, siendo quizás lo más importante, Israel es visto como una parte del occidente. En un orden global todavía estructurado sobre una especie de colonialismo más xenofobia, este es un factor imposible de olvidar. A pesar de todas las luchas por dignidad, desarrollo y libertad de parte del mundo antes colonial, las gentes de Asia, África y América no son vistas como iguales por el occidente. Los individuos occidentales no tiene por qué suscribir visión semejante -muchos no lo hacen por cierto, pero sigue siendo así. Tal cual como el occidente sigue prestándole más atención a los 60,000 estadounidenses caídos en Vietnam que a los 2/4 millones de Vietnamitas -más a los 19 soldados estadounidenses muertos en el incidente 'Caída del Halcón Negro' en Somalia que a los 7,000/10,000 Somalíes que murieron, las vidas israelíes son vistas como más valiosas que las vidas Palestinas o Libanesas.
Dicho sencillamente, todo ello significa que los EEUU nunca van a ser 'imparciales' respecto de Israel pues Isreal es parte del occidente y los países Musulmanes no lo son. No tiene sentido combatir los perniciosos actos de Israel intentando convecer al imperio para que sea justo. La sóla forma de luchar es cortando cualquier colaboración económica y política con el imperio mismo, y rechazando su ofensiva militar. Cada reconocimiento, cada llamada al imperio lo fortalece -y a Israel también. El mundo Musulmán mejor haría dejando de acercarse a los EEUU para comenzar con la construcción de su propio mundo, en la compañía de otros que hayan sido dañados por el imperio y quieran un planeta diferente -en el resto de Asia, en África y en Suramérica, además de los occidentales anti-imperio incluyendo los judíos.
Documento original
www.thenews.com.pk/daily_
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