UN PARAÍSO PERDIDO EN LA GARGANTA DEL TIGRE QUE SALTA
ASIA TIMES
Noviembre 6, 2008
Antoaneta Bezlova
El pueblo en la Garganta del Tigre Que Salta es un pueblo fantasma. Bloques de apartamentos nuevos en un estilo que mofa al Tibetano con paredes blanqueadas y adornados techos planos aparecen vacíos, con ventanas abiertas. Las recién ampliadas calles están libres de tráfico y la belleza natural de los alrededores produce un misterioso contraste con la vaciedad del lugar.
Anidado en las estribaciones de las montañas de cimas nevadas de Shangri-la y colgando sobre las precipitadas aguas del río Jinsha, el sitio es tan pintoresco que no sorprende haya sido elegido por los funcionarios del gobierno como el punto perfecto para el retiro.
Ellos también quisieron retirase del mundo en el paraíso que el escritor inglés James Hilton hizo famoso con su novel fantástica de 1933 Lost Horizon.
"Ellos [funcionarios] todos compraron propiedades aquí," dice Xiao Luo, un guía turístico local de la minoría Naxi. "Estos edificios todos son nuevos y todos fueron construidos para cuadros retirados. Pero nadie se atreve todavía a venir y vivir aquí. Si llegan a construir la represa toda esta área va quedar inundada."
La represa de la que Xiao Luo habla está en la Garganta del Tigre Que Salta, la cual es tan estrecha que un tigre supuestamente saltó por encima de ella. Y la garganta misma -uno de los más hondos cañones fluviales del mundo en las partes altas del río Yangtze- o el Jinsha, es casi tan famosa como las Tres Gargantas en China. Aquí viven diversas gentes tales como los grupos étnicos Nixa, Tibetano, Yi, Han y Zhang. Al giro del siglo pasado los exploradores occidentales como Joseph Rock hicieron internacionalmente famosos a sus magníficos paisajes, flora y fauna
Los grandes ríos de Asia -el Yangtze, el Mekong y el Salween, todos surgen en la alta Meseta Himaláyica y fluyen en paralelo a través de esta esquina de la provincia China de Yunán. La remota belleza del lugar es tal que se dice le tomó menos de 20 minutos al comité de Patrimonio Mundial de la ONU decidir la inclusión del parque nacional Tres Ríos Paralelos en la lista de Patrimonio Mundial en 2003.
El honor vino a subrayar la frágil belleza de un lugar que ha sobrevivido campañas deforestadoras sin fin y le reasentamiento de miles de nuevos habitantes durante las tres décadas de mando del comandante Mao. Él creía que "el hombre debe conquistar a la naturaleza" en lugar de vivir en armonía con ella.
Pero una nueva amenaza a la rica diversidad del área resurgía en 2004 cuando el gobierno local anunció querer construir una represa y una central eléctrica en el cénico punto de la Garganta del Tigre Que Salta.
Desde entonces el movimiento en contra de la represa se ha vuelto un punto focal para un activismo ambientalista naciente. La oposición contra el proyecto juntó a campesinos locales, medios nacionales y grupos verdes en una rara demostración de desafío a los poderosos lobbies de desarrolladores energéticos y funcionarios orientados al desarrollo.
Los pobladores incluso enviaron una petición firmada a Beijing pidiéndole al gobierno central echar para atrás el proyecto que desalojaría a unos 100,000 campesinos de sus tierras.
Fue tal la indignación nacional en contra de represar a la garganta impoluta que Beijing pareció ceder a la demanda pública y suspendió el proyecto. El premier Wen Jiabao ordenó una revisión ambiental de la represa y una investigación respecto de acusaciones por construcción no aprobada. Desde entonces, los informes sobre la suerte del proyecto han agonizado y las protestas locales han sido disminuidas.
"Ha habido un cambio en el tono," explica el ambientalista local Yu Xiaogang.
"Los funcionarios locales no hablan más de construir represas sino de transferir agua desde el río Jinsha para aliviar la falta de agua en la capital provincial de Kunming. Los proyectos de transferencia de agua no generan dinero y nadie los puede acusar a ellos de estar buscando ganancia."
El plan original de construir una represa en la Garganta del Tigre Que Salta ha sido reemplazado con un proyecto nuevo: represar el Jinsha en Longpan. La locación precisa de la represa -todavía en discusión- está propuesta para quedar a unos 150 km corriente arriba de la Garganta del Tigre Que Salta. Todo otro detalle tal como la construcción de una cascada de otras siete represas corriente abajo sigue en pie. La serie propuesta de represas y centrales eléctricas se supone que generará 88.3 billones de kilovatios de electricidad anualmente.
En noviembre pasado el gobernador provincial de Yunán, Qin Guangrong describió la planeada transferencia de agua para Yunán central como el "más expansivo y difícil proyecto de ingeniería" asumido por la provincia desde el ascenso Comunista en 1949.
"El proyecto de transferencia de agua propuesto sólo puede ser realizado si todas las ocho represas en el Jinsha son construidas," dice Yang Yong, un geólogo que estudia el desarrollo de recursos de agua en las provincias occidentales de China. "Eso deja pocas dudas acerca de que si el gobierno piensa en serio proveer agua a Kunming, el proyecto seguiría adelante."
Aparte de aliviar la falta de agua en Yunán central, el represamiento propuesto del Jinsha apunta a desviar agua a Kunming para limpiar el notoriamente contaminado lago Dian Chi. El lago fue alguna vez una de los más grandes repertorios de agua fresca en Asia, pero durante los últimos 50 años se ha encogido a un tercio de su antiguo tamaño y se ha cubierto de cieno.
Yunán ha gastado billones de yuanes para reducir la polución en el lago con poco que mostrar en términos de resultados. Dian Chi está sufriendo de brotes de algas las cuales destruyen los ecosistemas lacustres al robar el contenido de oxígeno del agua. Ahora mientras la capital Kunming crece, la provincia está preparando una inversión incluso mayor -49 billones de yuanes- en un costoso proyecto de desviación de agua desde el río Jinsha.
"La extensión del proyecto desviativo es de unos 600 km, lo que resulta difícil y costoso," dice Yu Xiaogang quien dirige la ONG -radicada en Kunming- Green Watersheds. "Los funcionarios locales mobilizaron un montón de propaganda para justificar el costo. Ellos dicen que la subsistencia de 10 millones de personas en Yunán central vale el desarraigo de 100,000 personas en la Garganta del Tigre Que Salta."
El nuevo lugar para la represa de Longpan se supone que resulta en el desplazamiento de menos personas -un estimado de 20,0000 principalmente residentes de minorías- que el plan original para la represa de la Garganta del Tigre Que Salta. Los expertos dicen que el impacto sobre bosques y la diversidad ecológica del área sería igualmente severa. Ellos sugieren la existencia de otras soluciones potenciales para la falta de agua en Yunán central que podrían minimizar la necesidad de agua del Jinsha.
"Ha habido una explosión de industrias de energía intensiva en la provincia durante años recientes, muchas de ellas transferidas desde las áreas costeras orientales donde tanto la potencia como los recursos están siendo lentamente drenados," dice Yang Yong. "Uno necesita tratar la polución existente primero y mantener chequeado el crecimiento de las industrias contaminadoras antes de darle luz verde a tales proyectos (de desviación de agua)."
Una parada en el antiguo pueblo comercial de Shigu, donde el río Yangtze hace su primera curva, revela que los residentes locales no están contentos acerca de su éxito en la pelea al proyecto pendiente de represa. Las autoridades están atentas a las protestas en contra de la represa. Tres carros de policía patrullan el pequeño mercado del lugar y los pasos hacia un gran monumento dedicado a la Larga Marcha de la China Roja.
"Los policía siempre nos acompañan," dice Chen Jing -una mujer local. "A ellos no les gusta que nosotros hablemos mucho con extranjeros".
El lugar es un destino turístico. Fue aquí, en 1235, que Kublai Khan reflotó sus ejércitos Mongoles invasores a través del río Yangtzee encima de bolsas de cuero fresco. También es aquí -en Shigu- que los ejércitos guerrilleros del comandante Mao cruzaron la rápidas aguas del Yangtze durante su Larga Marcha hacia el norte en los 1930s.
Pero mientras los locales les venden frutas y artesanías baratas a los turistas ellos evitan hablarles. La atmósfera se siente tensa.
"Todo el mundo está todavía inquieto acerca de la represa," suelta reluctantemente un tendero vendiendo coronas fúnebres y que dice llamarse He. "La gente es pobre y no quiere ser obligada a dejar su hogar para moverse arriba a las montes. No hay mucho que puedan cultivar allá."
Anidado en las estribaciones de las montañas de cimas nevadas de Shangri-la y colgando sobre las precipitadas aguas del río Jinsha, el sitio es tan pintoresco que no sorprende haya sido elegido por los funcionarios del gobierno como el punto perfecto para el retiro.
Ellos también quisieron retirase del mundo en el paraíso que el escritor inglés James Hilton hizo famoso con su novel fantástica de 1933 Lost Horizon.
"Ellos [funcionarios] todos compraron propiedades aquí," dice Xiao Luo, un guía turístico local de la minoría Naxi. "Estos edificios todos son nuevos y todos fueron construidos para cuadros retirados. Pero nadie se atreve todavía a venir y vivir aquí. Si llegan a construir la represa toda esta área va quedar inundada."
La represa de la que Xiao Luo habla está en la Garganta del Tigre Que Salta, la cual es tan estrecha que un tigre supuestamente saltó por encima de ella. Y la garganta misma -uno de los más hondos cañones fluviales del mundo en las partes altas del río Yangtze- o el Jinsha, es casi tan famosa como las Tres Gargantas en China. Aquí viven diversas gentes tales como los grupos étnicos Nixa, Tibetano, Yi, Han y Zhang. Al giro del siglo pasado los exploradores occidentales como Joseph Rock hicieron internacionalmente famosos a sus magníficos paisajes, flora y fauna
Los grandes ríos de Asia -el Yangtze, el Mekong y el Salween, todos surgen en la alta Meseta Himaláyica y fluyen en paralelo a través de esta esquina de la provincia China de Yunán. La remota belleza del lugar es tal que se dice le tomó menos de 20 minutos al comité de Patrimonio Mundial de la ONU decidir la inclusión del parque nacional Tres Ríos Paralelos en la lista de Patrimonio Mundial en 2003.
El honor vino a subrayar la frágil belleza de un lugar que ha sobrevivido campañas deforestadoras sin fin y le reasentamiento de miles de nuevos habitantes durante las tres décadas de mando del comandante Mao. Él creía que "el hombre debe conquistar a la naturaleza" en lugar de vivir en armonía con ella.
Pero una nueva amenaza a la rica diversidad del área resurgía en 2004 cuando el gobierno local anunció querer construir una represa y una central eléctrica en el cénico punto de la Garganta del Tigre Que Salta.
Desde entonces el movimiento en contra de la represa se ha vuelto un punto focal para un activismo ambientalista naciente. La oposición contra el proyecto juntó a campesinos locales, medios nacionales y grupos verdes en una rara demostración de desafío a los poderosos lobbies de desarrolladores energéticos y funcionarios orientados al desarrollo.
Los pobladores incluso enviaron una petición firmada a Beijing pidiéndole al gobierno central echar para atrás el proyecto que desalojaría a unos 100,000 campesinos de sus tierras.
Fue tal la indignación nacional en contra de represar a la garganta impoluta que Beijing pareció ceder a la demanda pública y suspendió el proyecto. El premier Wen Jiabao ordenó una revisión ambiental de la represa y una investigación respecto de acusaciones por construcción no aprobada. Desde entonces, los informes sobre la suerte del proyecto han agonizado y las protestas locales han sido disminuidas.
"Ha habido un cambio en el tono," explica el ambientalista local Yu Xiaogang.
"Los funcionarios locales no hablan más de construir represas sino de transferir agua desde el río Jinsha para aliviar la falta de agua en la capital provincial de Kunming. Los proyectos de transferencia de agua no generan dinero y nadie los puede acusar a ellos de estar buscando ganancia."
El plan original de construir una represa en la Garganta del Tigre Que Salta ha sido reemplazado con un proyecto nuevo: represar el Jinsha en Longpan. La locación precisa de la represa -todavía en discusión- está propuesta para quedar a unos 150 km corriente arriba de la Garganta del Tigre Que Salta. Todo otro detalle tal como la construcción de una cascada de otras siete represas corriente abajo sigue en pie. La serie propuesta de represas y centrales eléctricas se supone que generará 88.3 billones de kilovatios de electricidad anualmente.
En noviembre pasado el gobernador provincial de Yunán, Qin Guangrong describió la planeada transferencia de agua para Yunán central como el "más expansivo y difícil proyecto de ingeniería" asumido por la provincia desde el ascenso Comunista en 1949.
"El proyecto de transferencia de agua propuesto sólo puede ser realizado si todas las ocho represas en el Jinsha son construidas," dice Yang Yong, un geólogo que estudia el desarrollo de recursos de agua en las provincias occidentales de China. "Eso deja pocas dudas acerca de que si el gobierno piensa en serio proveer agua a Kunming, el proyecto seguiría adelante."
Aparte de aliviar la falta de agua en Yunán central, el represamiento propuesto del Jinsha apunta a desviar agua a Kunming para limpiar el notoriamente contaminado lago Dian Chi. El lago fue alguna vez una de los más grandes repertorios de agua fresca en Asia, pero durante los últimos 50 años se ha encogido a un tercio de su antiguo tamaño y se ha cubierto de cieno.
Yunán ha gastado billones de yuanes para reducir la polución en el lago con poco que mostrar en términos de resultados. Dian Chi está sufriendo de brotes de algas las cuales destruyen los ecosistemas lacustres al robar el contenido de oxígeno del agua. Ahora mientras la capital Kunming crece, la provincia está preparando una inversión incluso mayor -49 billones de yuanes- en un costoso proyecto de desviación de agua desde el río Jinsha.
"La extensión del proyecto desviativo es de unos 600 km, lo que resulta difícil y costoso," dice Yu Xiaogang quien dirige la ONG -radicada en Kunming- Green Watersheds. "Los funcionarios locales mobilizaron un montón de propaganda para justificar el costo. Ellos dicen que la subsistencia de 10 millones de personas en Yunán central vale el desarraigo de 100,000 personas en la Garganta del Tigre Que Salta."
El nuevo lugar para la represa de Longpan se supone que resulta en el desplazamiento de menos personas -un estimado de 20,0000 principalmente residentes de minorías- que el plan original para la represa de la Garganta del Tigre Que Salta. Los expertos dicen que el impacto sobre bosques y la diversidad ecológica del área sería igualmente severa. Ellos sugieren la existencia de otras soluciones potenciales para la falta de agua en Yunán central que podrían minimizar la necesidad de agua del Jinsha.
"Ha habido una explosión de industrias de energía intensiva en la provincia durante años recientes, muchas de ellas transferidas desde las áreas costeras orientales donde tanto la potencia como los recursos están siendo lentamente drenados," dice Yang Yong. "Uno necesita tratar la polución existente primero y mantener chequeado el crecimiento de las industrias contaminadoras antes de darle luz verde a tales proyectos (de desviación de agua)."
Una parada en el antiguo pueblo comercial de Shigu, donde el río Yangtze hace su primera curva, revela que los residentes locales no están contentos acerca de su éxito en la pelea al proyecto pendiente de represa. Las autoridades están atentas a las protestas en contra de la represa. Tres carros de policía patrullan el pequeño mercado del lugar y los pasos hacia un gran monumento dedicado a la Larga Marcha de la China Roja.
"Los policía siempre nos acompañan," dice Chen Jing -una mujer local. "A ellos no les gusta que nosotros hablemos mucho con extranjeros".
El lugar es un destino turístico. Fue aquí, en 1235, que Kublai Khan reflotó sus ejércitos Mongoles invasores a través del río Yangtzee encima de bolsas de cuero fresco. También es aquí -en Shigu- que los ejércitos guerrilleros del comandante Mao cruzaron la rápidas aguas del Yangtze durante su Larga Marcha hacia el norte en los 1930s.
Pero mientras los locales les venden frutas y artesanías baratas a los turistas ellos evitan hablarles. La atmósfera se siente tensa.
"Todo el mundo está todavía inquieto acerca de la represa," suelta reluctantemente un tendero vendiendo coronas fúnebres y que dice llamarse He. "La gente es pobre y no quiere ser obligada a dejar su hogar para moverse arriba a las montes. No hay mucho que puedan cultivar allá."
Documento original
http://www.atimes.com/atimes/China/JK06Ad01.html
No comments:
Post a Comment